¿Qué es la discrepancia fiscal?

¿Qué pasa si hay más gastos que ingresos.?

De acuerdo con la ley de impuesto sobre la renta (ISR), si un contribuyente tiene más gastos que ingresos, el servicio de administración tributaria, lo considera como una discrepancia fiscal. Esto último quiere decir que tendré que pagar los impuestos correspondientes de la diferencia.

Se le conoce como discrepancia fiscal cuando se identifica que los gastos de un año son mayores a los ingresos declarados y comprobados. Estas tienen consecuencias cuando se comprueba que un contribuyente está pagando menos impuestos de los que debería (especialmente el ISR), por causa de una omisión en la declaración de sus ingresos y no es capaz de justificarlo.

¿Cómo se detecta la discrepancia fiscal?

Cuando un balance no es correcto, si el reporte de ingresos es menor al de los gastos declarados, el SAT puede suponer que no se está registrando la totalidad del dinero percibido, o que se tienen ingresos adicionales que el servicio tributario desconoce.

El SAT tiene además las facultades para acceder a la información de depósitos bancarios, estados de cuenta de tarjetas de débito y crédito, así como datos de inversiones, donativos, becas y premios con el fin de determinar si un contribuyente ha omitido información en sus declaraciones.

Acciones que toma el SAT cuando detecta una discrepancia fiscal y ¿cómo se resuelve?

El SAT notifica mediante el buzón tributario que ha detectado una irregularidad.

El contribuyente tiene 20 días para presentar los comprobantes que justifiquen que los ingresos no declarados no se encuentran gravados.

Para ello, se deben consultar todas las transacciones bancarias, si estas han sido realizadas a plazos y justificar de dónde vienen los ingresos.

Tras la evaluación, el SAT dictaminará con base en su artículos 91 si ha habido omisión en la presentación de ingresos y, en caso de ser requerido, solicitará el pago de los impuestos y tarifas aplicables.

¿Cuáles son las discrepancias fiscales que afectan a las empresas?

Las discrepancias fiscales pueden poner en riesgo en las finanzas de las empresas, porque la cancelación del sello digital implica la suspensión de operaciones.

Las personas Morales deben de tener especial cuidado a la hora del rey portar ingresos y egresos ya que, por los montos percibidos, es mucho más probable qué el SAT ponga atención en sus declaraciones.